La Cruz-Medalla de San Benito data de época muy antigua, y su uso es
conocido con certeza desde el siglo X. De la vida del Santo, escrita por el
Papa San Gregorio, sabemos que por medio del signo de la Cruz y la
invocación del Señor obró numerosos milagros. No es extraño, entonces, que
en los monasterios se asociara en una imagen el signo adorable de nuestra
redención con el Padre de los monjes de Occidente.